La Direct Hair Implantation (DHI) implanta cada folículo directamente con el implanter Choi, sin abrir canales previos con bisturí. El resultado: más densidad, orientación natural y una técnica más respetuosa con tu cuero cabelludo.
Frente a la FUE clásica, la DHI nos permite trabajar de forma más precisa y menos agresiva. Estas son las diferencias que de verdad importan.
Desde hace años trabajamos con rangos de 4.500 a 5.000 folículos en una primera intervención con DHI, siempre que la alopecia sea lo bastante extensa y la zona donante lo permita. Si tu caso es más leve, implantamos los necesarios — ni más ni menos.
La apertura y la implantación se hacen en un solo gesto con el implanter Choi, sin bisturí. La incisión es mínima, más respetuosa con el cuero cabelludo.
Al no abrir canales previos por separado, se reduce el sangrado y el hematoma interno bajo la piel durante el procedimiento.
El Choi nos permite controlar con precisión la dirección, el ángulo y la profundidad de cada unidad folicular, para un crecimiento natural.
Al manipular menos el folículo y reducir su tiempo fuera del cuerpo, buscamos el mayor porcentaje posible de supervivencia de las unidades implantadas.
Una técnica menos invasiva supone menos riesgo para el cuero cabelludo. Y lo decimos con honestidad: con una FUE Zafiro bien hecha, el riesgo también es mínimo.
DHI son las siglas de Direct Hair Implantation (implantación capilar directa). Su diferencia clave está en el instrumental: se utiliza un implanter Choi, una especie de "bolígrafo" con una aguja hueca que abre el punto e implanta el folículo en el mismo movimiento.
En la FUE clásica se abren primero los canales (con bisturí de zafiro) y después se colocan los folículos en un segundo paso. Con la DHI ese doble paso se convierte en uno solo, lo que reduce la manipulación del folículo, la incisión y el tiempo que la unidad pasa fuera del cuerpo.
En una primera intervención con DHI trabajamos habitualmente en rangos de 4.500 a 5.000 folículos, siempre condicionado a dos cosas: que la alopecia sea lo suficientemente extensa como para necesitarlos y que tu zona donante tenga capacidad para cederlos de forma responsable. En alopecias más leves se implantan menos, los que tu caso requiera. Nunca "cuantos más, mejor": el objetivo es un resultado natural y proporcionado usando bien la zona donante.
No hay una técnica "mala". Hay la técnica adecuada para tu caso — y te la recomendamos sin venderte la más cara.
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Un trasplante capilar es un procedimiento médico y cada evolución es distinta. Te explicamos el proceso real —incluido el shock loss— con expectativas realistas, sin falsas urgencias ni promesas imposibles. Y si tu caso no es apto, te lo decimos.
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